Trabajo enfermero

Una enfermera en la isla de Ibiza

Carmen Cuadra García es enfermera rural en Sant Miquel de Balasant, en Ibiza. Desde hace 22 años trabaja por la salud de cerca de 2.000 personas, la gran mayoría población anciana a la que visita en sus domicilios.

27 abril 2018 / Número 14 3 minutos de lectura

Carmen Cuadra García es enfermera rural en Ibiza. Tiene a su cargo las alrededor de 1.900 cartillas de San Miguel de Balasant, una parroquia perteneciente al municipio de Sant Joan de Labritja. La mayoría de la población vive diseminada por el término municipal, un hecho que define el trabajo de enfermería realizado por Carmen. “Nuestro horario es de 8 de la mañana a 3 de la tarde, salvo el miércoles que es de 1 a 8 de la tarde. Cada día tengo una serie de salidas programadas. Tenemos mucha población mayor que no se puede desplazar al consultorio, por lo que visitamos sus domicilios aunque no necesiten una atención inmediata. Hago una valoración de enfermería y compruebo cómo se encuentran. Con ellos trabajamos mucho la prevención. En este sentido, tengo muy claro mi objetivo final. Quiero que las personas no vengan a la consulta por una patología concreta y que los pacientes nos conozcan más por la salud que por la enfermedad“. Para llegar a cada domicilio, emplea su propio coche, que lleva equipado con todo el material necesario para realizar una consulta. “Es importante llevar todo lo necesario para curas, suturas… No puedes ir a la montaña y encontrarte con que tienes que coser y tener que volver al centro a por el material. Es una pérdida de tiempo. Por eso, tengo una serie de maletines clasificados con todo lo que puedo necesitar”, explica Carmen. Contar con un coche a disposición del médico y del enfermero de San Miguel es una de sus principales reivindicaciones, pues ahora se desplaza en su propio vehículo.

Carmen cuadra 2

Hace veintidós años, cuando Carmen aprobó la oposición y eligió la plaza del municipio de San Joan de Labritja, ni siquiera había consultorio. “Era la única enfermera para Sant Miquel y Sant Joan, que sí contaban con su propio médico. En Sant Miquel, teníamos una casa alquilada, con una habitación para cada profesional, pues el consultorio estaba construyéndose”. De aquellos primeros años guarda muchas anécdotas, como las dificultades iniciales para localizar los domicilios rurales y otras muchas más. “Tenía que estar localizada durante las 24 horas. En aquella época los teléfonos móviles eran un tocho y carísimos. Me gasté 100.000 pesetas y puse el número en ambos consultorios para que pudieran localizarme. En una de las urgencias, subí a poner un suero en un domicilio, pero no teníamos soporte. Entre el familiar y yo preparamos una cuerda y la enganchamos a una lámpara”. El vínculo que se establece con la población es otra de las características destacadas de su trabajo. “Son un amor. Nos conocen, nos invitan a sus casas. Te ofrecen lo que tienen. Son muy cercanos, hay mucha empatía. Para nosotros, son como una gran familia”, reflexiona Carmen.

“Mi predilección siempre ha sido salir a la comunidad, para que no nos encasillen a las enfermeras en la consulta. Podemos trabajar la alimentación, con niños y madres, los primeros auxilios, la higiene y la sexualidad con los escolares”, asegura Carmen

Hoy, esta realidad ha cambiado y el consultorio de Sant Miquel cuenta con equipos como un carro de parada, gracias también a la continua demanda realizada por la propia enfermera. Junto a ella y al médico, cuentan con una administrativa facilitada por el Ayuntamiento, lo que les ha permitido ser la primera unidad que gestiona los trámites relacionados con la tarjeta sanitaria. “De esta manera no tienen que ir al centro de salud de Santa Eulalia, que está a unos 25 minutos en coche”, explica la enfermera.

Carmen cuadra 3

La enfermería comunitaria siempre ha sido la pasión de Carmen. “A mí no me pueden meter en un hospital ahora. La salud pública es una de mis pasiones. Mi predilección siempre ha sido salir a la comunidad, para que no nos encasillen a las enfermeras en la consulta. No solo tomamos la tensión y ponemos inyectables. Podemos trabajar la alimentación, con niños y madres, los primeros auxilios, la higiene y la sexualidad con los escolares”. Y así un largo etcétera de temas, abordados por Carmen en las charlas que ofrece en los colegios de la zona, donde se ha convertido en un referente de la salud.

 

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