Opinión

Nuevos caminos

Desde el convencimiento de que la inmovilidad enlentece toda recuperación, en Enfermería en Desarrollo hemos seguido trabajando, avanzando, diseñando nuevos proyectos o mejorando los que previamente habíamos planteado y las circunstancias hicieron que se detuvieran o ralentizaran.

15 abril 2021 / Número 27 2 minutos de lectura

Ha pasado un año desde que en abril de 2020 tomamos la decisión de suspender la séptima edición de los premios Enfermería en Desarrollo, con la esperanza de que 2021 nos reintegraría a nuestros quehaceres anteriores, a nuestras actividades, a nuestro ritmo y estilo de vida, tal y como lo conocíamos hasta entonces. En algunos momentos, podría parecer que hubiéramos sufrido una regresión colectiva hasta la etapa del pensamiento mágico descrito por Piaget en la que, mezclando realidad y fantasía hasta desdibujar sus límites, llegamos a creer que con desearlo es suficiente para que nuestro mundo permanezca inalterado. No ha sido así. La realidad entra sin llamar y se impone en nuestras vidas. Pasará tiempo hasta que se curen las heridas o, al menos, comiencen a difuminarse las marcas de tantas cicatrices como nos han quedado. Y quizás, solo quizás, será ese el momento en que podamos reconstruir nuestra normalidad.

Desde el convencimiento de que la inmovilidad enlentece toda recuperación, en Enfermería en Desarrollo hemos seguido trabajando, avanzando, diseñando nuevos proyectos o mejorando los que previamente habíamos planteado y las circunstancias hicieron que se detuvieran o ralentizaran. Así, sin prisa aunque pisando fuerte, a finales de año nació Hygeia, el primer festival de cortometrajes que muestra dos perspectivas imprescindibles y complementarias. Por un lado, las enfermeras y fisioterapeutas podemos contar, a través de la dramaturgia y gracias a una cámara, quiénes somos, qué hacemos, cuáles son nuestros puntos de vista, esperanzas, ilusiones y emociones. Por el otro, tenemos el privilegio de ver nuestra profesión desde la óptica del otro, de la comunidad, de las personas para las que trabajamos. El 12 de mayo entregaremos los primeros galardones a los ganadores de esta edición inaugural, en una ceremonia todavía condicionada por los aforos, aunque con seguridad entrañable y festiva. Podréis disfrutarla en nuestra web.

Junio será también un mes de celebración, ya que entregaremos los dos primeros “Sellos a los equipos excelentes”: uno en Vitoria y otro en Madrid. El sello Enfermería en Desarrollo supone una distinción importante para quien lo consigue, en cualquiera de sus tres grados o niveles, ya que demuestra una forma de trabajar con gran implicación por parte de todos los miembros del equipo, que se mantienen en una constante evaluación y búsqueda de aspectos de mejora que los convierten en un modelo para otros. El año pasado, mientras manteníamos “en espera” las nuevas solicitudes, rediseñamos los criterios e indicadores para hacer más sencillo el proceso de solicitud, elaboración y cumplimentación. Estoy segura de que esto animará a un número cada vez mayor de equipos para formar parte del Sello y llegará a convertirse en la forma más habitual de trabajar en las instituciones.

Por último, también podéis presentar vuestras candidaturas a nuestros premios más conocidos y reconocidos en sus siete categorías, los premios Enfermería en Desarrollo. Podéis enviar vuestros trabajos hasta el 16 de julio. En noviembre, en la gala de entrega, se desvelará quiénes serán los ganadores. No olvidemos que éste es un tiempo en que todos nos necesitamos, donde todos somos importantes y todos tenemos que sentirnos importantes. Ésta es, en mi opinión, la mayor garantía de que entre todos haremos nuevos caminos. No hay camino, se hace el camino al andar…