Opinión

La ciencia del cuidado

Opinión de Víctor Aznar, presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Enfermería (Fuden)

18 marzo 2026 / Número 39 2 minutos de lectura

Constantemente se nos recuerda la necesidad de visibilizar a las mujeres en la ciencia. Nos hablan de referentes y de un talento femenino que aún no ocupa ese espacio que se merece. Pero hay una ciencia que sigue quedándose al margen del foco mediático y del reconocimiento institucional: la ciencia del cuidado.

La enfermería es mayoritariamente femenina. Es conocimiento aplicado, investigación constante, toma de decisiones complejas y evaluación de resultados. Es evidencia, método y pensamiento crítico. Pero demasiadas veces se percibe como un saber secundario, no protagonista.

En un momento en el que se reivindica, con razón, la presencia de mujeres en laboratorios, universidades y centros de innovación, es interesante ver más allá. Porque la ciencia también se construye en la atención directa, en la observación clínica, en la prevención, en la educación para la salud y en el acompañamiento continuo a las personas.

La enfermería investiga, innova y lidera. Lo hace cuando desarrolla nuevos modelos de atención, cuando mejora procesos, cuando introduce tecnología con sentido, cuando evalúa resultados en salud y cuando transforma la práctica desde la evidencia. Y, aun así, su aportación sigue infrarepresentada en los espacios de decisión y poco visible para la sociedad.

Este febrero (mes en el que se conmemora el Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia) deberíamos preguntarnos qué referentes estamos ofreciendo a las nuevas generaciones. Si les estamos enseñando que investigar también es cuidar, que liderar también es acompañar y que innovar también es mejorar la vida cotidiana de las personas.

Como presidente de Fuden, puedo asegurar que nosotras creemos que visibilizar la enfermería como ciencia no es un gesto simbólico, sino una necesidad estratégica. Para avanzar como profesión, para fortalecer los sistemas sanitarios y para construir un futuro en el que el conocimiento no base en estereotipos anticuados.

Yo os invito a mirar hacia adelante. A reconocer el camino recorrido, por supuesto, pero también a señalar lo que aún falta: más presencia enfermera en investigación, más liderazgo femenino en salud, más voz en los espacios donde se decide el rumbo de la ciencia y la innovación. Porque la ciencia del cuidado está viva y existe.

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