La Escuela de Cuidadores del Hospital Guadarrama en Madrid prepara a las familias para los cuidados tras el alta del paciente.

 Zaira cmyk

IMPLICACIÓN PERSONAL Y PROFESIONAL

La enfermera Zaira Villa Benayas, entrenadora de la Escuela de Cuidadores, destaca que su trabajo requiere una alta implicación profesional y personal. "En ocasiones te conviertes en un miembro más de las familias. Nuestro objetivo es que se sientan tranquilos. Les decimos que no tengan miedo, sino respeto y que nos pidan la ayuda necesaria. Incluso les facilitamos nuestros teléfonos corporativos para que nos llamen con sus dudas".

 Los cuidadores se sienten inseguros cuando asumen la responsabilidad de cuidar a otra persona tras recibir el alta y marcharse a su domicilio. Creen que no serán capaces de desempeñar su labor tan bien como en el hospital. La constatación de esta realidad llevó al Hospital Guadarrama en Madrid a poner en marcha un nuevo servicio denominado 'Escuela de Cuidadores'. Su principal finalidad es entrenar en el cuidado del otro y acompañar a los cuidadores y a los pacientes más allá del momento del alta, dándoles apoyo a través de internet y de las consultas telefónicas.

“Trabajamos con los pacientes y sus cuidadores de manera individualizada, para entender sus necesidades” 

La iniciativa, considerada como una buena práctica por la Organización Mundial de la Salud (OMS), está desarrollada por el personal de enfermería. Cada enfermera es la responsable de entrenar de manera individualizada a una familia mientras el paciente permanece ingresado, que suele ser una media de 30 a 45 días. Zaira Villa Benayas es entrenadora desde 2011, año en el que se puso en marcha el proyecto. "Ser entrenadora conlleva primero captar a las familias, trabajar con el cuidador principal, ver qué les agobia, qué les va a provocar más inseguridad en el momento del alta, valorar el riesgo de claudicación para avisar de ello a nuestras compañeras de Atención Primaria... Con las familias pactamos objetivos básicos que intentamos alcanzar semana tras semana para ir dando pequeños pasos, trabajando aspectos como la movilización, la nutrición o la medicación. Es un asesoramiento global. Trabajamos de manera transversal, junto a nuestras funciones como enfermeras vamos haciendo un seguimiento individualizado de cada paciente. Es lo que nos diferencia de otras escuelas, lo importante es el tú a tú para conocer las necesidades de cada familia y de cada cuidador. Intentamos entender su situación basal", explica Zaira.

 

 

Apoyo a través de internet


Otra de las claves de la Escuela de Cuidadores del Hospital Guadarrama es el apoyo a los cuidadores a través de internet. Para ello, cuenta con una tutora que atiende consultas a través de correo electrónico y con la web del hospital, donde publican talleres y lecciones sobre diversos aspectos del cuidado. Estos contenidos están abiertos a todo el público e incluso han atendido peticiones de Latinoamérica.

 

 Iniciativa única y modélica

El entrenamiento individualizado y el asesoramiento a través de internet se completa también con la organización de talleres grupales de manera periódica, a los que pueden asistir las personas que lo deseen y no sólo las que en ese momento estén ingresadas en el hospital. A modo de balance, la enfermera Zaira Villa Benayas asegura que "es un trabajo muy satisfactorio, aunque haya días que se te hace muy duro, porque tenemos urgencias, pacientes geriátricos complejos... Pero el balance global es muy bueno. Las propias familias nos están ayudando a mejorar muchísimo". El seguimiento individualizado y la gratuidad del servicio como principales valores de la escuela. "Los pacientes y sus familias nos agradecen mucho todo el apoyo que les damos y lo notan muchísimo cuando regresan a sus domicilios, en la seguridad del cuidador principal que no se pone nervioso y no les hace daño en las movilizaciones y transferencias o no se sienten inseguros cuando administran insulina. Esto les da la vida. Simplemente ves su sonrisa... Hace unos días nos llamó una señora para contarnos que hasta sus nietos la movilizaban y que estaba feliz por el hecho de no tener que ir a una residencia. Mantener esta independencia es lo que más nos agradecen". De hecho, Zaira considera que la Escuela de Cuidadores del Hospital Guadarrama es un ejemplo de cómo debe seguir adelante la sanidad pública y un modelo que podría exportarse, por ejemplo en la Comunidad de Madrid, a otros centros de media y larga estancia. 

Web del hospital:
www.madrid.org/hospitalguadarrama

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