Ángel Martín Artime colecciona objetos relacionados con la enfermería. Comenzó con esta afición en 1976. Su intención es dedicar, ahora, todo su tiempo libre a localizar nuevos uniformes, cofias, insignias, muñecas o libros, entre otros artículos

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De izquierda a derecha, Ángel Martín Argima. Imagen de la exposición de la colección de Ángel en el Hospital General de Albacete. Colección de muñecas enfermeras

La colección sobre enfermería de Ángel Martín Artime se ha expuesto en diversas ciudades de España. como Gijón, en el Congreso Nacional de Historia celebrado en 1999; Albacete, en el Hospital General en el año 2000; o Zaragoza. Acaba de jubilarse, por motivos de salud, y nos anuncia que ahora va a dedicar todo su tiempo libre a la enfermería, profesión que le hubiera gustado estudiar y ejercer, si bien la vida le llevó por otros caminos, hasta la Universidad de Oviedo, donde ha trabajado como administrativo. Fue en 1976 cuando comenzó a recopilar artículos enfermeros. "Me había presentado a las pruebas de la última convocatoria para acceder a los estudios de ATS, pero no pude entrar. Sin embargo, mantuve mi interés por la profesión, especialmente por el trabajo que realizaban en los hospitales. Me operaron del menisco y me hice amigo de varias enfermeras, con las que mantuve el contacto y comencé a ver cómo podía conseguir objetos relacionados con su trabajo. Tenía una tía que había sido enfermera de guerra y me consiguió una cofia de la Seguridad Social. A partir de ahí fue un no parar: regalos, algo que yo encontraba... Y luego apareció internet", describe Ángel. "No puedes parar un momento. Estoy continuamente buscando, igual que otras personas están en las redes sociales. La enfermería es mi afición, igual que la de otras personas puede ser el fútbol".

"Enfermería es la afición de mi vida. Siempre me interesó su trabajo"

En estos cuarenta años, Ángel ha reunido alrededor de 30 uniformes de enfermeras, cofias de países como Cuba, Estados Unidos y España, unas veinte muñecas enfermeras, más de un centenar de insignias, así como diverso utillaje como bombonas o material de esterilización y bibliografía histórica. Los últimos artículo que ha incorporado a la colección han sido los manuales de cuidados intensivos de Diego Martínez Caro y un libro sobre el LXXV aniversario de la Clínica Barraquer.

Ángel se define como "un ATS frustrado y furtivo. Siento predilección sobre el antiguo Hospital General de Asturias, su organización, profesionales, avances técnicos y médicos... Fue un hospital de referencia nacional en cirugía cardiaca en los años 60. Allí conocí a varias enfermeras de urgencias. Solía ir los fines de semana para estar con ellas en las guardias. Me ponía una bata blanca y las ayudaba en lo que podía. Me enseñaron a poner inyecciones, hacer curas... Después yo lo ponía en práctica en casa, cuando alguien se cortaba o había que ponerle una inyección". El complejo hospitalario fue clausurado en 2014 y ahora Ángel pretende adentrarse en su historia. "Quiero ir al Archivo Histórico Provincial para ver qué encuentro allí. Quiero estudiar sus inicios y centrarme en cómo era el trabajo de la enfermería, los uniformes que llevaban, las normas que tenían que seguir, la organización interna...".

 

Insignias montaje

Insignias enfermeras

Junto a las cofias, las insignias son uno de los apartados más destacados de la colección de artículos enfermeros de Ángel Martín Artime. Son más de cien, la mayoría españolas, principalmente de la Cruz Roja, las Damas Auxiliares de Sanidad Militar, las escuelas de enfermería, etc. El conjunto se completa con otros emblemas procedentes de países como Inglaterra o Estados Unidos. Para Ángel resulta complicado destacar un artículo de su colección por encima de otro, aunque

 

reconoce que tiene especial cariño por la insignia de enfermera jefe del Hospital General de Asturias. "La encontré en Todo Colección. Cuando me llegó estaba muy deteriorada. Estaban cayéndose los esmaltes, le faltaba la aguja para engancharla... La arreglé y está como nueva. Para mí es una insignia muy importante, porque había muy pocas en todo el hospital, a lo sumo tres o cuatro. Le tengo un cariño especial, pero al igual que a otros artículos de mi colección", afirma.