La Unidad de Trasplantes del Hospital Niño Jesús de Madrid obtiene la acreditación JACIE, cuya gestión es responsabilidad de la Enfermería

CalidadPercibida02FinalEstablecer y promover estándares de excelencia en el trasplante de progenitores hematopoyéticos en el ámbito clínico y en la investigación, son las principales finalidades de la acreditación JACIE (Joint Accreditation Committee) obtenida por la Unidad de Trasplante de Progenitores Hematopoyéticos y el Servicio de Transfusión en sus áreas de Obtención y Procesamiento del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid.

“Ya trabajábamos con altos niveles de calidad. La mejora está en que ahora lo plasmamos todo por escrito, lo que nos ayuda a unificar criterios”, explica Julia Ruiz Pato, enfermera de calidad y gestora de datos de la unidad de trasplante, responsable ahora de la gestión y evaluación de los procedimientos implantados. “La acreditación supone que cumplimos todos los estándares de calidad, que caminan a la excelencia en el cuidado. Abarca todo el proceso de trasplante, desde el ingreso en la unidad, la obtención de progenitores mediante aféresis, la manipulación celular cuando es necesaria (estos últimos realizados en el servicio de transfusión), el acondicionamiento del paciente para el trasplante, la infusión de los progenitores, el servicio de transfusión y toda la fase postinfusión hasta el alta del paciente”.

Cada año, el Hospital Niño Jesús realiza alrededor de 45 trasplantes. La acreditación establece al detalle todos los procedimientos implicados en cada intervención con el fin de conseguir los mejores resultados clínicos y científicos, identificar y corregir las incidencias y cumplir con las normas de seguridad del paciente. “Por ejemplo, antes de infundir los progenitores existe un proceso de acondicionamiento que incluye la administración de quimioterapia durante varios días. Uno de los estándares de calidad establece que dos enfermeras validen su recepción y administración a pie de cama”, explica Julia Ruiz Pato. De hecho, el centro sanitario optó por la acreditación de la Joint Commission porque establece unos procesos específicos para los trasplantes, algo que no ocurre con otras certificaciones.

JuliaRuizPato”Trabajar en equipo es importante”
Julia Ruiz Pato es enfermera de calidad y gestora de datos en el Hospital Niño Jesús. Es la responsable de mantener el sistema de gestión de calidad instaurado con la acreditación de la Joint Commission y evaluar sus resultados. “Quiero agradecer a la dirección, en especial a la supervisión, que pensaran en mí como enfermera y profesional para ser el hilo conductor del equipo y mantener los procedimientos que hemos implantado”. Al respecto, Julia destaca el trabajo en equipo. “Es fundamental que todos se impliquen y cooperen. Hemos trabajado muy bien en este sentido”.

 

Tres años de trabajo
Durante más de tres años, los equipos de Onco-hematología y de Calidad han trabajado en la implantación del nuevo sistema. En este tiempo, han mejorado la formación y han promovido la comunicación entre todos los profesionales. “Organizamos numerosas sesiones internas, en las que compartíamos nuestra visión sobre el trasplante. Hemos generado interés y ganas de participar e intercambiar información y métodos de trabajo. Lo enfocamos de forma que fuera fácil para todos. A principios de año establecemos un calendario de formación con el fin de que todos puedan cumplir sus horas y asistir”.

Las enfermeras pueden gestionar los procesos de
calidad porque tienen una visión amplia de los
pacientes, del hospital y de los aspectos mejorables

En el caso de las enfermeras que forman parte de la unidad, como explica Julia Ruiz Pato, crearon “equipos de trabajo para preparar los protocolos, plasmar en un procedimiento escrito todo cuanto hacemos a diario. Esto requiere que busques bibliografía, que lo bases en la evidencia científica, es decir, que no cuidemos según creemos que hay que hacerlo sino que lo basemos en algo. Te fuerzas a evaluar y revisar tu forma de trabajar y adaptarla a los estándares de calidad”.

La acreditación es el inicio de todo, confiesa Julia, no el final. “Ahora nuestra responsabilidad es gestionar el sistema. Mi tarea es ser el hilo conductor. Es un papel que podemos desempeñar muy bien las enfermeras. Tenemos una visión amplia del paciente, del funcionamiento del hospital y de los aspectos que podemos mejorar”.

La enfermera de calidad, un nuevo perfil profesional
La acreditación es un proceso voluntario, basado en la formación continua de los profesionales, centrado en el paciente. Su meta es la incorporación de una cultura de la calidad y, con ella, una mejora en la seguridad de las prácticas asistenciales. Posteriormente, llegará el proceso de evaluación y certificación propiamente dicho, con el fin de analizar y comprobar el grado de desempeño logrado, según estándares predefinidos.

Desde este punto de vista, resulta relevante la visión sistémica que tiene la Enfermería por su formación, su demostrada capacidad para la resolución de las dificultades cotidianas y la búsqueda de la calidad. Además, las enfermeras están durante las veinticuatro horas en contacto con el paciente y son quienes mayor relación tienen con los demás miembros del equipo multiprofesional.

Por todo ello, pueden considerarse como el profesional más adecuado para impulsar los procesos de acreditación de calidad en cualquier unidad de hospitalización.